Notas

 

En estos días se reclama el reconocimiento de un derecho a liquidar a los niños por nacer. Ese nefando delito nunca puede ser un derecho.

La desmesura

01.12.2020

Un aspecto no menor de lo ocurrido, causa de lógica indignación: el gobierno que encerró al país durante ocho meses para cuidar la salud amenazada por la pandemia, eliminó de hecho todo protocolo en un vergonzoso espectáculo que él mismo ha organizado.

Son continuas las presiones sobre el Subsistema Educativo de la Iglesia -así llamo yo a la organización de la enseñanza católica- para que adopte aquellos programas y las publicaciones que los sostienen. La libertad de educación está en juego ante las incursiones totalitarias del Estado.