
Lecturas del XXVIII Martes del Tiempo Ordinario

Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (5,1-6):
Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado. Por tanto, manteneos firmes, y no os sometáis de nuevo al yugo de la esclavitud. Mirad lo que os digo yo, Pablo: si os circuncidáis, Cristo no os servirá de nada. Lo afirmo de nuevo: el que se circuncida tiene el deber de observar la ley entera. Los que buscáis la justificación por la ley habéis roto con Cristo, habéis caído fuera del ámbito de la gracia. Para nosotros, la esperanza de la justificación que aguardamos es obra del Espiritu, por medio de la fe, pues, en Cristo Jesús, da lo mismo estar circuncidado o no estarlo; lo único que cuenta es una fe activa en la práctica del amor.
Palabra de Dios
Salmo del Día
Salmo 118
Señor, que me alcance tu favor
Señor, que me alcance tu favor,
tu salvación según tu promesa. R/.
No quites de mi boca las palabras sinceras,
porque yo espero en tus mandamientos. R/.
Cumpliré sin cesar tu voluntad,
por siempre jamás. R/.
Andaré por un camino ancho,
buscando tus decretos. R/.
Serán mi delicia tus mandatos,
que tanto amo. R/.
Levantaré mis manos hacia ti
recitando tus mandatos. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,37-41):
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.»
Palabra del Señor
Reflexión del Evangelio.
Por el Padre Daniel Manzuc
Por Monseñor Munilla
PARA REFLEXIONAR
- Para Pablo, vivir con la libertad de los hijos de Dios, es dejarse mover por el Espíritu de Cristo, y no por un legalismo exagerado, que se fiaba más de los méritos que de la gracia de Dios y, que el mismo Jesús ya había criticado en los fariseos.
- Dios no salva al hombre por sus méritos, sino por puro amor al cual nos adherimos por la fe, la esperanza y la caridad. En Cristo, ni la circuncisión, ni la incircuncisión tienen valor: lo que cuenta es la fe que actúa por la caridad.
***
- Continúa el viaje de Jesús, camino de Jerusalén. Lucas sitúa en este contexto una serie de recomendaciones y episodios. Durante tres días escucharemos sus duras invectivas contra los fariseos. La preocupación farisea por la pureza legal, dividía a la humanidad en "puros" e "impuros", en judíos y no-judíos, desfigurando el verdadero rostro de Dios.
- Jesús confronta al fariseo y a los presentes y los llama a revisar su actitud de vida. Muchos de ellos empleaban la pureza ritual para encubrir los robos, las injusticias y las malas intenciones que cometían diariamente. El pueblo acudía a ellos buscando un juicio justo, la defensa de sus derechos, pero a ellos sólo les interesaba sacar beneficio económico de su servicio.
- Jesús denuncia, especialmente en los fariseos, una concepción de la vida que apaga la Palabra y le impide alcanzar a los hombres. Jesús cuestiona estas prácticas y muestra cómo son continuadores de una mala tradición que no reconoce el valor del ser humano. La ley por la ley esclaviza, mata, aleja cada vez más la probabilidad de la acción de Dios en nuestros corazones. Lo que verdaderamente mancha, es la maldad interior, que convierte al hombre y a la mujer en injustos respecto de los otros.
- La práctica cristiana consiste en el mandamiento del amor. El amor es el que hace el corazón puro, no las prácticas rituales vacías de contenido. La pureza interior es el resultado del amor a los demás.
- Jesús habla de la limosna, considerada por los judíos como una de las obras más excelentes, pero insiste, en la necesidad de un cambio interior y sincero, que sin descuidar las normas de vida comunitaria o cultural, supere el cumplimiento del dar dinero en atención a la prescripción legal, y permita la realización de una sociedad más justa y equilibrada. No alcanza que entreguemos ofrendas en el templo o alguna limosna si descuidamos la práctica de la misericordia y del amor solidario.
PARA DISCERNIR
- ¿Qué concepto tengo de pureza?
- ¿Qué relación encuentro entre pureza y caridad?
- ¿Qué lugar ocupa la limosna en mi camino de fe?
REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA
Tu Palabra Señor es mi alegría
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
«El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?»
…"«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato». Como veis, nuestros cuerpos son llamados aquí con los nombres de objetos de tierra y frágiles, que una simple caída puede romper. Y los íntimos sentimientos del alma son llamados por expresiones y gestos del cuerpo, tal como lo que encierra el interior de una copa se deja ver por fuera. .. Ved, pues, que no es el exterior de una copa o de un plato lo que nos ensucia el interior.
Como buen maestro, Jesús os ha enseñado cómo limpiar las manchas de nuestro cuerpo, diciendo: Más bien dad como limosna lo que tenéis y todo le demás será puro en vosotros». ¡Veis bien cuántos remedios hay! La misericordia nos purifica. La palabra de Dios también nos purifica, tal como está escrito: «Vosotros estáis ya limpios gracias a la palabra que os he anunciado» (Jn 15,3)…
Es el punto de partida de un buen pasaje: el Señor nos invita a buscar la simplicidad y condena el estar ligado a lo que es superfluo y ramplón. Los fariseos, a causa de su fragilidad, son comparados, y no sin razón, a la copa y al plato: observan escrupulosamente puntos que no tienen ninguna utilidad para nosotros, y olvidan aquello donde se encuentra el fruto de nuestra esperanza. Cometen, pues, una gran falta, despreciando lo mejor. Y sin embargo, también a esta falta se le ha prometido el perdón si viene detrás de la misericordia y la limosna"…
San Ambrosio (hacia 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia – Comentario
PARA REZAR
Oración para la acción
Señor, danos la sabiduría
que juzga desde arriba y ve a lo lejos
danos el Espíritu que omite
lo insignificante en favor de lo esencial.
Enséñanos a serenarnos
frente a la lucha y a los obstáculos
y a proseguir en la fe, sin agitación
el camino por Ti trazado.
Danos una actividad serena
que abarque con una visión
unitaria, la totalidad.
Ayúdanos a aceptar la crítica
y la contradicción
Haz que sepamos evitar
el desorden y la dispersión.
Que amemos todas las cosas
juntamente contigo
Oh Dios, fuente de ser,
únenos a Ti y a todo lo que te converge
hacia la alegría y la eternidad
Amén.
Padre Ignacio Larrañaga
Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 11,37-41
Testo del Vangelo
In quel tempo, mentre Gesù stava parlando, un fariseo lo invitò a pranzo. Egli andò e si mise a tavola. Il fariseo vide e si meravigliò che non avesse fatto le abluzioni prima del pranzo.
Allora il Signore gli disse: «Voi farisei pulite l'esterno del bicchiere e del piatto, ma il vostro interno è pieno di avidità e di cattiveria. Stolti! Colui che ha fatto l'esterno non ha forse fatto anche l'interno? Date piuttosto in elemosina quello che c'è dentro, ed ecco, per voi tutto sarà puro».
Meditazione
Il vero problema dei farisei sapete qual'è? Il culto della perfezione. Una idolatria bella e dannata. Si traveste di bontà, ma è vigliacca. E' il desiderio della purezza estrema, di quell'aspirazione alla perfezione che non tiene conto delle complessità. I farisei sono dei puristi. Hanno come metro di misura la legge mosaica, standard altissimo, che necessita di sforzi sovrumani per applicarla letteralmente nella vita. Obiettivo finale? Cancellare ogni sorta di imperfezione. Questo idolatrare la perfezione porta a due conseguenze diametralmente opposte ma egualmente drammatiche: da una parte fallisci miseramente e vivi una frustrazione senza più possibilità di riscatto, dall'altra dirigi violentemente la tua vita verso l' ideale di purismo fino a soffocare la tua personalità e a costruire un falso sè. Ecco i farisei del Vangelo sono quest'ultimi.
Ora immaginate la scena. Gesù viene invitato a casa di uno di questi puristi della legge e per prima cosa non fa le abluzioni. Sarebbe come andare a pranzo da vegani e portarsi un coniglio da mangiare. Gesù è un vero provocatore. Ma non si ferma qui. Incalza e svela la verità del cuore farisaico. Esternamente ineccepibile, ma all'interno completamente scisso. A questo punto concede una soluzione: date in elemosina ciò che c'è dentro, cioè liberatevi di queste pretese i perfezione, rinunciate alla perfezione Solo allora sarete puri.
"...giorno dopo giorno
e giorno dopo giorno è
silenziosamente costruire
e costruire è sapere
è potere rinunciare alla perfezione...".
Recita
Simona Mulazzani
Musica di sottofondo
Arrangiamento musicale di Gabriele Fabbri
Meditazione
Don Franco Mastrolonardo
Letture di Martedì 13 Ottobre 2026
XXVIII settimana del Tempo Ordinario
Prima Lettura
Dalla lettera di san Paolo apostolo ai Gàlati
Gal 5,1-6Fratelli, Cristo ci ha liberati per la libertà! State dunque saldi e non lasciatevi imporre di nuovo il giogo della schiavitù.
Ecco, io, Paolo, vi dico: se vi fate circoncidere, Cristo non vi gioverà a nulla. E dichiaro ancora una volta a chiunque si fa circoncidere che egli è obbligato ad osservare tutta quanta la Legge. Non avete più nulla a che fare con Cristo voi che cercate la giustificazione nella Legge; siete decaduti dalla grazia.
Quanto a noi, per lo Spirito, in forza della fede, attendiamo fermamente la giustizia sperata. Perché in Cristo Gesù non è la circoncisione che vale o la non circoncisione, ma la fede che si rende operosa per mezzo della carità.
Salmo Responsoriale
Dal Sal 118 (119)
R. Venga a me, Signore, il tuo amore.
Venga a me, Signore, il tuo amore,
la tua salvezza secondo la tua promessa.
Non togliere dalla mia bocca la parola vera,
perché spero nei tuoi giudizi. R.
Osserverò continuamente la tua legge,
in eterno, per sempre.
Camminerò in un luogo spazioso,
perché ho ricercato i tuoi precetti. R.
La mia delizia sarà nei tuoi comandi,
che io amo.
Alzerò le mani verso i tuoi comandi che amo,
mediterò i tuoi decreti. R.

