Lecturas del XXVIII Lunes del Tiempo Ordinario

12.10.2026

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 4, 22-24. 26-27. 31-5,1

Hermanos:

Está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de su esclava y otro de su mujer, que era libre. El hijo de la esclava nació según la carne; en cambio, el hijo de la mujer libre, nació en virtud de la promesa.

Hay en todo esto un simbolismo: estas dos mujeres representan las dos Alianzas. La primera Alianza, la del monte Sinaí, que engendró un pueblo para la esclavitud, está representada por Agar.

Pero hay otra Jerusalén, la celestial, que es libre, y ella es nuestra madre. Porque dice la Escritura: ¡Alégrate, tú que eres estéril y no das a luz; prorrumpe en gritos de alegría, tú que no conoces los dolores del parto! Porque serán más numerosos los hijos de la mujer abandonada que los hijos de la que tiene marido.

Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de una esclava, sino de la mujer libre. Esta es la libertad que nos ha dado Cristo. Manténganse firmes para no caer de nuevo bajo el yugo de la esclavitud.

Palabra de Dios


Salmo del Día

Salmo 112

Bendito sea el nombre del Señor para siempre.

Alaben, servidores del Señor,

alaben el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,

desde ahora y para siempre. R.


Desde la salida del sol hasta su ocaso,

sea alabado el nombre del Señor.

El Señor está sobre todas las naciones,

su gloria se eleva sobre el cielo. R.


¿Quién es como el Señor, nuestro Dios,

que tiene su morada en las alturas,

y se inclina para contemplar el cielo y la tierra?

El levanta del polvo al desvalido,

alza al pobre de su miseria. R.


Evangelio

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32

Al ver Jesús que la multitud se apretujaba, comenzó a decir: «Esta es una generación malvada. Pide un signo y no le será dado otro que el de Jonás. Así como Jonás fue un signo para los ninivitas, también el Hijo del hombre lo será para esta generación.

El día del Juicio, la Reina del Sur se levantará contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón y aquí hay alguien que es más que Salomón.

El día del Juicio, los hombres de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás y aquí hay alguien que es más que Jonás.»

Palabra del Señor


Reflexión del Evangelio. 

Por el Padre Daniel Manzuc


Por Monseñor Munilla






PARA REFLEXIONAR

  • En la carta a los Gálatas que seguiremos leyendo durante dos días más, el tema que continua apareciendo es la lucha de Pablo contra los judaizantes radicalizados que se aferran a la ley, y por tanto, de modo implícito rechazan el evangelio de Jesús.
  • A los judaizantes que quieren volver a la antigua Alianza, les recuerda que en esa misma escritura estaba el anuncio de la "Nueva Alianza".
  • Pablo quiere dejar bien claro que la salvación es un don gratuito, un regalo sobrenatural, procedente de una promesa gratuita. No podemos salvarnos por nosotros mismos, «ni por el bien que hacemos», ni por el cumplimiento exacto de la ley.

***

  • Cuando Jesús acababa de exorcizar a un endemoniado, los oyentes le piden un signo. Sin negar su asombro ante este escepticismo, pone frente a ellos la actitud de los ninivitas, que se convirtieron al oír la palabra de Jonás y, aquí hay uno mayor que Jonás y mayor que la misma reina de Saba.
  • Los judíos se sitúan en el plano más externo: necesitan milagros maravillosos para tener fe y convertirse. Exigen pruebas y demostraciones y no se les concederá más que la palabra viva de un Nazareno, que por el poder del Espíritu, con sus gestos y acción liberadora, los invita a la fe. No se les dará ningún otro signo más que el mismo Jesús.
  • La fe a la que invita Jesús se vive en libertad. Cristo proclama que la fe descansa únicamente sobre la confianza puesta en la persona del enviado.
  • El milagro físico tiene verdadera significación si interpela a la persona del testigo. Por eso también, la mayoría de los milagros solicitan la conversión interior y la fe; la solicitan, pero no la dan. El verdadero creyente no pide signos exteriores, porque en la persona misma de Jesús, descubre la presencia y la intervención discreta de Dios.
  • La vida, obra y muerte de Jesús a mano de los hombres, es la señal que debe ser aceptada. Es el Dios que aparentemente fracasa en la persona de Jesús. Es el Dios que muere en Jesús pero que resucita al tercer día. Es el Dios que en Jesús y por Jesús, comparte la suerte de los abandonados, los pobres, los despreciados de la historia. La señal, no es una acción arbitraria y portentosa, porque Dios no violenta la historia. En el crucificado habrá que descubrir al resucitado. No hay fe fuera del misterio de muerte y de resurrección del enviado. Los cristianos seguimos al resucitado por el camino del crucificado.
  • Este rostro sufriente de la hora extrema, de la hora de la Cruz es «misterio en el misterio, ante el cual el ser humano ha de postrarse en adoración». En efecto, «para devolver al hombre el rostro del Padre, Jesús debió no sólo asumir el rostro del hombre, sino cargarse incluso del "rostro" del pecado» San Juan Pablo II.
  • En el anuncio del Evangelio, el verdadero signo que podemos ofrecer es que nuestros gestos demuestren que la palabra, ha sido eficaz en nosotros y nos ha salvado, nos ha liberado y nos hace caminar como hombres nuevos, capaces de amar, de ser misericordiosos, de ser constructores de la paz, y de ser solidarios con los que sufren.


PARA DISCERNIR

  • ¿Qué espero que Dios haga en la historia?
  • ¿Pido signos para mi fe?
  • ¿Doy signos de mi fe?


REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

Creo Señor, aumenta mi fe


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

«Aquí hay uno que es más que Salomón»

…"Dejadme citar un salmo, dicho por el Espíritu Santo a David; decís que se refiere a Salomón, vuestro rey, pero es ciertamente a Cristo a quien se refiere… «Dios mío, confía tu juicio al rey» (Sl 71,1). Porque Salomón llegó a ser rey, vosotros decís que este salmo se refiere a él, siendo así que las palabras del salmo señalan claramente a un rey eterno, es decir, a Cristo. Porque Cristo nos ha sido anunciado como rey, profeta, Dios, Señor, ángel, hombre, jefe supremo, piedra, niño pequeño por su nacimiento, primero como un ser de dolor, después subiendo al cielo, viniendo de nuevo en su gloria con la realeza eterna…

«Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud… Que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan»… Salomón fue un rey grande e ilustre; es bajo su mandato que se ha construido el Templo de Jerusalén, pero queda claro que nada de lo que se dice en el salmo se le dice a él. Todos los reyes no le han adorado, no ha tenido un reino que llegara a los confines de la tierra, sus enemigos no se prosternaron ante él para lamer el polvo…

Salomón no es tampoco «Señor de los ejércitos» (Sl 23,10); es Cristo. Cuando resucitó de entre los muertos y subió al cielo, se ordenó a los príncipes establecidos por Dios en los cielos «abrid las puertas» de los cielos para que «entre el Rey de la gloria», suba «se siente a la derecha del Padre, hasta que haga de sus enemigos estrado de sus pies», como lo dicen otros salmos (23,109). Pero cuando los príncipes de los cielos lo vieron sin belleza, honor, ni gloria en su aspecto (Is 53,2), no le reconocieron y se preguntaban: «¿Quién es ese rey de la gloria?» (Sl 23,8) el Espíritu les contestó: «El Señor, Dios de los ejércitos. Él es el Rey de la gloria». En efecto, no es Salomón, por muy gloriosa que fuera su realeza…, que se ha podido decir de él: «¿Quién es ese Rey de la gloria?»"…

San Justino (hacia 100-160), filósofo, mártir – Diálogo con Trifón


PARA REZAR

Oración del testigo

Es hora de ser tus testigos, Señor del alba.
Es hora de construir juntos la civilización del amor.
Es hora de salir a las plazas y ciudades como hermanos.
Es hora de hacer del mundo un arco iris de unidad y de color.

Es hora de anunciar la vida desde la vida hecha fiesta.
Es hora de gritar al mundo de los hombres tu salvación.
Es hora de gritar como voceros del alba a hombres y mujeres,
que el Crucificado ha resucitado, y el mundo sabe a redención.

Es hora de vivir en la luz y abrir caminos sin fronteras.
Es hora de darse la mano y hacer un coro grande al sol.
Es hora de decir a los miedosos; no teman, tengan ánimo,
que el mundo, el corazón del mundo, vive en Resurrección.

Es hora de juntarnos como amigos en un solo pueblo.
Es hora de marchar unidos sembrando la paz y el amor.
Es hora de llamar al hombre hermano, hermano mío.
Es hora de vivir en armonía, en lazos de hermandad y comunión.

Que así sea.



Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 11,29-32

Testo del Vangelo
In quel tempo, mentre le folle si accalcavano, Gesù cominciò a dire:
«Questa generazione è una generazione malvagia; essa cerca un segno, ma non le sarà dato alcun segno, se non il segno di Giona. Poiché, come Giona fu un segno per quelli di Nìnive, così anche il Figlio dell'uomo lo sarà per questa generazione.
Nel giorno del giudizio, la regina del Sud si alzerà contro gli uomini di questa generazione e li condannerà, perché ella venne dagli estremi confini della terra per ascoltare la sapienza di Salomone. Ed ecco, qui vi è uno più grande di Salomone.
Nel giorno del giudizio, gli abitanti di Nìnive si alzeranno contro questa generazione e la condanneranno, perché essi alla predicazione di Giona si convertirono. Ed ecco, qui vi è uno più grande di Giona».


Meditazione
Nel Cantico delle creature, San Francesco ha un'espressione interessante e curiosa: Null'omo è digno te mentovare.

Mi sono sempre chiesto che cosa significa esattamente questo verbo, mentovare, e ho scoperto non molto tempo fa una possibile lettura suggestiva. Mentovare come mettere Dio nella mente. Ecco, questo mettere Dio nella testa è una tentazione in cui cadiamo facilmente tutti, soprattutto quando pensiamo di sapere già, di avere già in tasca chi è Dio. È la tentazione della presunzione, ma è anche la tentazione dell'ideologia. Il filosofo Feuerbach sosteneva che non è Dio ad aver creato l'uomo a sua immagine e somiglianza, ma è l'uomo ad aver creato Dio a propria immagine, proiettando in lui i propri desideri, le proprie aspirazioni, cioè le proprie idee di Dio.

È curioso, partendo da una posizione religiosa diametralmente opposta a quella di San Francesco, Feuerbach ci mette davanti a un rischio comune, non cercare Dio per quello che è, ma costruircelo per come vorremmo che fosse. Quando accade questo, beh, allora anche se Dio fosse vicino a noi, noi non lo riconosceremmo, perché non potremmo accettare che sia diverso da come lo immaginiamo. È esattamente quello che succede nel Vangelo di oggi. La folla chiede dei segni perché si aspetta che Dio agisca secondo le proprie aspettative, una specie di supereroe, di mago, di guaritore istantaneo, qualcuno che risolva problemi con effetti speciali. Chiedono segni non per aprirsi alla fede, ma per farsi confermare da Dio ciò che hanno già deciso di Lui. Ma così il segno vero che è Gesù non viene riconosciuto. Hanno la testa così piena della loro idea di Dio che non resta più spazio per accogliere davvero la sua presenza. Dio non si possiede, ma si accoglie nella propria vita. Quando poi qualcuno si arroga la pretesa di possedere la volontà di Dio sulla vita degli altri, siamo al capolinea. I problemi più grossi nascono proprio da questi falsi profeti che credono di parlare a nome di Dio. A quel punto la confusione diventa totale perché ciascuno avrà in mente un'idea di Dio sbagliata. Vi lascio allora con questa sequenza che trovo veramente ironica, raffinata e intelligente come del resto tutto il film che vi raccomando fra quelli da guardare nella vita. Il titolo è Train de vie

"Dio creò l'uomo a sua immagine. È bello. Eloime a immagine di Dio. Ma chi l'ha scritta questa frase nella Torah? L'uomo, non Dio. L'uomo. L'ha scritta senza modestia, paragonandosi a Dio. Dio forse ha creato l'uomo, ma l'uomo, l'uomo, il figlio di Dio, ha creato Dio solo per inventare se stesso. Vuoi ripetere? L'uomo ha scritto la Bibbia per paura di essere dimenticato, infischiandosene di Dio. Sloy, ma abbiamo già abbastanza guai così. Rabbino, noi non amiamo e non preghiamo Dio. Ma lo supplichiamo. Lo supplichiamo perché ci aiuti a tirare avanti. Cosa ci importa di Dio per com'è? Ci preoccupiamo solo di noi stessi. Allora la questione non è solo sapere se Dio esiste, ma se noi esistiamo.
Bravo! Ecco una bella preghiera. Ci hai capito niente tu? Sì, tutto. Dio non sa se l'uomo esiste. L'uomo non esiste."

Recita
Giulia Mazzini

Musica di sottofondo
Gabriele Fabbri

Meditazione
Don Franco Mastrolonardo

Letture di Lunedì 12 Ottobre 2026
XXVIII settimana del Tempo Ordinario

Prima Lettura
Dalla lettera di san Paolo apostolo ai Gàlati
Gal 4,22-24.26-27.31-5,1Fratelli, sta scritto che Abramo ebbe due figli, uno dalla schiava e uno dalla donna libera. Ma il figlio della schiava è nato secondo la carne; il figlio della donna libera, in virtù della promessa.
Ora, queste cose sono dette per allegoria: le due donne infatti rappresentano le due alleanze. Una, quella del monte Sinai, che genera nella schiavitù, è rappresentata da Agar. Invece la Gerusalemme di lassù è libera ed è la madre di tutti noi. Sta scritto infatti:
«Rallégrati, sterile, tu che non partorisci,
grida di gioia, tu che non conosci i dolori del parto,
perché molti sono i figli dell'abbandonata,
più di quelli della donna che ha marito».
Così, fratelli, noi non siamo figli di una schiava, ma della donna libera.
Cristo ci ha liberati per la libertà! State dunque saldi e non lasciatevi imporre di nuovo il giogo della schiavitù.


Salmo Responsoriale
Dal Sal 112 (113)
R. Sia benedetto il nome del Signore, da ora e per sempre.
Lodate, servi del Signore,
lodate il nome del Signore.
Sia benedetto il nome del Signore,
da ora e per sempre. R.

Dal sorgere del sole al suo tramonto
sia lodato il nome del Signore.
Su tutte le genti eccelso è il Signore,
più alta dei cieli è la sua gloria. R.

Chi è come il Signore, nostro Dio,
che si china a guardare sui cieli e sulla terra?
Solleva dalla polvere il debole,
dall'immondizia rialza il povero. R.

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