Lecturas Sábado de la 5° Semana del Tiempo Ordinario

14.02.2026

Primera Lectura

Lectura del primer libro de los Reyes (12,26-32;13,33-34):

En aquellos días, Jeroboán pensó para sus adentros: «Todavía puede volver el reino a la casa de David. Si la gente sigue yendo a Jerusalén para hacer sacrificios en el templo del Señor, terminarán poniéndose de parte de su señor, Roboán, rey de Judá; me matarán y volverán a unirse a Roboán, rey de Judá.»
Después de aconsejarse, el rey hizo dos becerros de oro y dijo a la gente: «¡Ya está bien de subir a Jerusalén! ¡Éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de Egipto!»
Luego colocó un becerro en Betel y el otro en Dan. Esto incitó a pecar a Israel, porque unos iban a Betel y otros a Dan. También edificó ermitas en los altozanos; puso de sacerdotes a gente de la plebe, que no pertenecía a la tribu de Leví. Instituyó también una fiesta el día quince del mes octavo, como la fiesta que se celebraba en Judá, y subió al altar que había levantado en Betel, a ofrecer sacrificios al becerro que había hecho. En Betel estableció a los sacerdotes de las ermitas que había construido. Jeroboán no se convirtió de su mala conducta y volvió a nombrar sacerdotes de los altozanos a gente de la plebe; al que lo deseaba lo consagraba sacerdote de los altozanos. Este proceder llevó al pecado a la dinastía de Jeroboán y motivó su destrucción y exterminio de la tierra.

Palabra de Dios

Salmo del Día

Salmo 105

Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo

Hemos pecado con nuestros padres,
hemos cometido maldades e iniquidades.
Nuestros padres en Egipto
no comprendieron tus maravillas. R/.

En Horeb se hicieron un becerro,
adoraron un ídolo de fundición;
cambiaron su gloria por la imagen
de un toro que come hierba. R/.

Se olvidaron de Dios, su salvador,
que había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en el pais de Cam,
portentos junto al mar Rojo. R/.


Evangelio

Lectura del Evangelio según san Marcos (8,1-10):

Uno de aquellos días, como había mucha gente y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discipulos y les dijo: «Me da lástima de esta gente; llevan ya tres dias conmigo y no tienen qué comer, y, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino. Además, algunos han venido desde lejos.»
Le replicaron sus discípulos: «¿Y de dónde se puede sacar pan, aqui, en despoblado, para que se queden satisfechos?»
Él les preguntó: «¿Cuántos panes tenéis?»
Ellos contestaron: «Siete.»
Mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó los siete panes, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a sus discipulos para que los sirvieran. Ellos los sirvieron a la gente. Tenían también unos cuantos peces; Jesús los bendijo, y mandó que los sirvieran también. La gente comió hasta quedar satisfecha, y de los trozos que sobraron llenaron siete canastas; eran unos cuatro mil. Jesús los despidió, luego se embarcó con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.

Palabra del Señor


Reflexión del Evangelio. 

Por Monseñor Munilla




PARA REFLEXIONAR

  • Al cisma político le sigue ahora el cisma religioso. Es una jugada astuta la de Jeroboán, el rey del Norte: si permite que sus súbditos sigan yendo cada año a adorar a Dios en el Templo de Jerusalén, que está en el Sur, nunca se consolidará la unidad de su pueblo.
  • Jeroboán construye en los antiguos santuarios de Betel y Dan dos becerros de oro; que en un principio parece que querían representar a Yahvé «éste es tu Dios, el que te sacó de Egipto», pero que luego fácilmente derivaron a la idolatría. Establece fiestas y sacrificios. También nombra sacerdotes tomados del pueblo, que no pertenecían a la tribu de Leví.

***

  • En el evangelio, un gran número de gente de todas partes, ha venido a pie siguiendo y escuchando a Jesús durante días y días. Jesús no quiere fomentar las esperanzas del mesianismo que espera la gente, sino que se aleja de ellas, encontrando en la oración, la claridad de su camino mesiánico hacia la cruz, y el ánimo para recorrerlo.
  • El hecho que vengan "desde lejos" ratifica el contexto pagano del relato, pues era común entre las primeras comunidades cristianas considerar a los paganos como los lejanos, en cuanto lejanía de Dios y de la salvación.
  • Marcos tiene interés en anticipar la evangelización de los paganos, en el ministerio de Jesús. Es necesario que los apóstoles amplíen su horizonte, por eso la mesa que Jesús ofrece está abierta a todos.
  • En ese contexto Jesús, compadecido de la muchedumbre que lo sigue sin acordarse ni de comer, realiza un milagro para que coman todos. Con siete panes y unos peces da de comer a cuatro mil personas, y sobra. Las siete canastas que se llenan con los sobrantes, indica que el alimento distribuido es inagotable y es el símbolo de un «acto que tendrá que repetirse constantemente», un alimento que debe ponerse sin cesar a disposición de los demás.
  • Lo que pretende el milagro es que, el grupo de los discípulos, supere las imposibilidades humanas que impiden la fraternidad y la solidaridad.
  • Es nuestra tarea hacer de esta sociedad en esta historia humana, un espacio donde se pueda vivir de forma diferente.
  • Hay multiplicaciones de panes, de paz, de esperanza, de cultura y de bienestar que no necesitan un poder milagroso, sino un corazón bueno, semejante al de Cristo, para no ceder en el trabajo por el bien de todos los hombres.


PARA DISCERNIR

  • ¿Qué puedo hacer en este mundo con tantos hambrientos?
  • ¿Puedo multiplicar algo por el bien de mis hermanos?
  • ¿Qué papel ocupa la solidaridad en mi camino de fe?


REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

Danos siempre de este pan


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

«Ut unum sint – que sean uno» (Jn 17,21)

Es un caso admirable y único ver como los dos santos Cirilo y Metodio, teniendo que actuar en situaciones tan complejas y precarias, nunca trataron de imponer a los pueblos eslavos a los que habían de predicar, ni la indiscutible superioridad de la lengua griega ni de la cultura bizantina, ni tampoco los usos y costumbres de la sociedad más adelantada en las que ellos habían sido formados y a los cuales, evidentemente, se sentían unidos y estaban acostumbrados. Impulsados por el gran deseo de reunir en Cristo a los nuevos creyentes, adaptaron a la lengua eslava los ricos y refinados textos de la liturgia bizantina, y armonizaron las sutiles y complejas elaboraciones del derecho greco-romano con la mentalidad y las costumbres de los nuevos pueblos…

Estando como estaban sujetos al Imperio de Oriente y siendo fieles dependientes del Patriarcado de Constantinopla, creyeron que su deber era también dar cuentas al romano Pontífice de su trabajo misionero y someter a su juicio la doctrina que profesaban y enseñaban, los libros litúrgicos compuestos en lengua eslava y los métodos que había adoptado para la evangelización de estos pueblos, para obtener de él la aprobación. Habiendo emprendido su misión bajo el mandato de Constantinopla, más tarde buscaron, en un cierto sentido, la confirmación de su trabajo, volviéndose hacia la Sede apostólica de Roma, centro visible de la unidad de la Iglesia.

Se puede decir que lo invocación de Jesús en su plegaria sacerdotal «ut unum sint – que sean uno» (Jn 17,21) representa su divisa misionera, con el mismo espíritu que las palabras del salmista: «¡Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos!» (Sl 116,1). Para nosotros, los hombres y mujeres de hoy, su apostolado expresa también una llamada ecuménica: nos invita a reconstruir, en la paz de la reconciliación, la unidad que ha sido gravemente comprometida después de la época de los santos Cirilo y Metodio y, en primer lugar, la unidad entre Oriente y Occidente.

San Juan Pablo II (1920-2005) – papa – Encíclica «Slavorum apostoli, 13


PARA REZAR

Manos unidas

Que seamos, Señor, manos unidas

en oración y en el don.

Unidas a tus Manos en las del Padre,

unidas a las alas fecundas del Espíritu,

unidas a las manos de los pobres.

Manos del Evangelio,

sembradoras de Vida,

lámparas de Esperanza,

vuelos de Paz.

Unidas a tus Manos solidarias,

partiendo el Pan de todos.

Unidas a tus Manos traspasadas

en las cruces del mundo.

Unidas a tus Manos ya gloriosas de Pascua.

Manos abiertas, sin fronteras,

hasta donde haya manos.

Capaces de estrechar el Mundo entero,

siendo fieles al Reino.

Tensas en la pasión por la Justicia,

tiernas en el Amor.

Manos que dan lo que reciben,

en la gratuidad multiplicada,

siempre más manos,

siempre más unidas.

Pedro Casaldáliga


Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 10,1-9

Testo del Vangelo
In quel tempo, il Signore designò altri settantadue e li inviò a due a due davanti a sé in ogni città e luogo dove stava per recarsi.
Diceva loro: «La messe è abbondante, ma sono pochi gli operai! Pregate dunque il signore della messe, perché mandi operai nella sua messe!
Andate: ecco, vi mando come agnelli in mezzo a lupi; non portate borsa, né sacca, né sandali e non fermatevi a salutare nessuno lungo la strada.
In qualunque casa entriate, prima dite: Pace a questa casa!. Se vi sarà un figlio della pace, la vostra pace scenderà su di lui, altrimenti ritornerà su di voi.
Restate in quella casa, mangiando e bevendo di quello che hanno, perché chi lavora ha diritto alla sua ricompensa. Non passate da una casa all'altra. Quando entrerete in una città e vi accoglieranno, mangiate quello che vi sarà offerto, guarite i malati che vi si trovano, e dite loro: È vicino a voi il regno di Dio».

Meditazione
Il Vangelo di oggi e la festività di due grandissimi evangelizzatori come Cirillo e Metodio mi danno l'opportunità di tirar fuori dal cilindro un pensiero che mi è maturato dopo la visione del film "Silence" di Martin Scorsese.
Il film racconta delle missioni in Giappone a meta del XVII secolo.
Il regista Scorsese non ha voluto semplicemente raccontare la cronaca e l'eroicità dei martiri. E' andato a guardare invece la complessità della missione ponendo come protagonisti dei lapsi, cioè dei cristiani che hanno abiurato la loro fede.
In qualche modo ha costretto lo spettatore a demitizzare la figura eroica dei gesuiti e a guardare la missione nè come una conquista, ma neppure come una vetrina di martiri. No, la missione è passata grazie a uomini che, per motivi che non andiamo ad esaminare ora, hanno accettato di assumere la religiosità, la cultura e i riti della popolazione indigena giapponese, fin quasi al paradosso di aver rinnegato pubblicamente la propria fede. Una sorta di martirio nel martirio, una kenosi, uno spogliamento totale. Davvero agnelli in mezzo ai lupi, tenuti lì prigionieri per tutta una vita a vivere come lupi. Ma questo ci ha dato modo di scoprire che i lupi non sono poi così cattivi. Mi spiego meglio. Quando Gesù parla di lupi di fatto si riferisce anche a quelli che poi alla fine del brano di Vangelo li accolgono. Sono lupi anche quelli. Ecco, stando in casa loro, mangiando quello che mangiano loro e vivendo come loro…così è passato il Vangelo. Non c'è bisogno di portare tutti i nostri segni, i nostri schemi, la nostra cultura tant'è che Gesù chiede ai suoi discepoli di andare senza nulla. Nel film di Scorsese il gesuita Ferreira ha saputo accettare la sfida di dire il Vangelo non con le parole e i segni, che spesso diventano "idoli concettuali", ma con un linguaggio "nuovo", appreso dalla cultura indigena che non ha intaccato l'essenzialità del Vangelo. Così dobbiamo fare anche noi con questa cultura che sta sopravanzando: non averne paura anche se siamo in inferiorità, non osteggiarla con i nostri schemi trapassati e cogliere il nuovo e il bello che c'è. Gesù sa difendersi da solo, non ha bisogno di soldati ma di amanti.

Recita
Stefano Gazzoni

Musica di sottofondo
Arrangiamento musicale con chitarra di Gabriele Fabbri

Meditazione
Don Franco Mastrolonardo

Letture di sabato 14 Febbraio 2026
Festa dei santi Cirillo e Metodio, co-patroni d'Europa

Prima Lettura
Dagli Atti degli Apostoli
At 13,46-49

In quei giorni, [ad Antiòchia di Pisìdia] Paolo e Bàrnaba con franchezza dichiararono [ai Giudei]:
«Era necessario che fosse proclamata prima di tutto a voi la parola di Dio, ma poiché la respingete e non vi giudicate degni della vita eterna, ecco: noi ci rivolgiamo ai pagani.
Così infatti ci ha ordinato il Signore: Io ti ho posto per essere luce delle genti, perché tu porti la salvezza sino all'estremità della terra».
Nell'udire ciò, i pagani si rallegravano e glorificavano la parola del Signore, e tutti quelli che erano destinati alla vita eterna credettero.
La parola del Signore si diffondeva per tutta la regione.


Salmo Responsoriale
Dal Salmo 116 (117)
R. Andate in tutto il mondo e proclamate il Vangelo.
Genti tutte, lodate il Signore,
popoli tutti, cantate la sua lode. R.

Perché forte è il suo amore per noi
e la fedeltà del Signore dura per sempre. R.

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