
Lecturas del Viernes de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario

Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,11-14):
Por medio de Cristo hemos heredado también nosotros, los israelitas. A esto estábamos destinados por decisión del que hace todo según su voluntad. Y así, nosotros, los que ya esperábamos en Cristo, seremos alabanza de su gloria. Y también vosotros, que habéis escuchado la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, en que creísteis, habéis sido marcados por Cristo con el Espíritu Santo prometido, el cual es prenda de nuestra herencia, para liberación de su propiedad, para alabanza de su gloria.
Palabra de Dios
Salmo del Día
Salmo 32
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.
Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.
El Señor mira desde el cielo,
se fija en todos los hombres. R/.
Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,1-7):
En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»
Palabra del Señor
Reflexión del Evangelio.
Por el Padre Daniel Manzuc
Por Monseñor Munilla
PARA REFLEXIONAR
- El pasaje, que pertenece al himno inicial de la carta, está lleno de motivos de esperanza.
- El Padre nos ha destinado a ser su pueblo y propiedad suya, en Cristo hemos sido salvados, y todos hemos recibido la marca del Espíritu, que es «prenda de nuestra herencia» final. El término usado por Pablo evoca el «sello» con el que se marcaba a las ovejas para comprobar a quien pertenecen. La presencia del Espíritu en nosotros nos marca para poder ser reconocidos por Él, como suyos.
- Los que han conocido la Buena Noticia de que hemos sido salvados por el amor de Dios y han creído en la Buena Noticia ya están heredando, y ya son salvados; pero «mientras llega la redención completa», el Espíritu es la garantía de la herencia que espera al final.
- La vida cristiana para Pablo es un dinamismo vital, lo realizado hasta hoy no es más que un inicio, un «primer avance» que un día llegará a la plenitud y su total cumplimiento.
***
- Lucas nos dice que Jesús rodeado de la multitud que lo sigue se dirige en primer lugar a sus discípulos para advertirlos de la levadura de los fariseos. Jesús aquí está hablando de una actitud externa de justicia, sabiduría, observancia de la ley; que no está respaldada por el amor, la misericordia, la justicia y el respeto por la dignidad de la persona humana.
- Jesús está convencido que para muchos será difícil dejar de lado las exigencias legalistas con las que han crecido y vivido hasta su llegada. Muchos temen abandonar ciertos criterios y prácticas religiosas pensando que Dios los va a desechar.
- La hipocresía es el pecado típico del fariseo y Jesús teme que esa "mala levadura" se filtre en la nueva comunidad; por eso invita a los discípulos a estar atentos y a cuidar sus corazones. Con fuerza y con paciencia los irá llevando desde el cumplimiento de ritos externos hacia lo central, lo fundamental de la vida del creyente: el amor y la misericordia de Dios, que no necesita absolutamente de nuestros cumplimientos ni los exige so pena de castigo.
- La libertad de Jesús frente a la ley, frente al legalismo y fariseísmo de su tiempo deben incorporarse en el comportamiento de los que lo siguen para ser verdaderos discípulos suyos.
- Dios jamás se olvida de nosotros. Él siempre vuelve su mirada compasiva y nos contempla con gran amor. Prueba de ello es su propio Hijo que, hecho uno de nosotros, dio su vida por nosotros en un amor que llegó hasta el extremo. "Dado que aquí no puedes elegir el no morir, mientras vives elige el no morir eternamente». San Agustín
PARA DISCERNIR
- ¿Somos verdaderamente aquello que mostramos?
- ¿Tememos a Dios o lo amamos?
- ¿Qué lugar ocupa el cumplimiento en mi vida de fe?
REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA
No temo Señor, te sigo
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
"Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis."
Nuestro amantísimo Salvador nos asegura en muchos lugares de la Sagrada Escritura que él está constantemente cuidando de nosotros y tiene su mirada puesta sobre nuestras vidas; él mismo nos lleva y nos llevará siempre en su corazón, en su pecho y en sus entrañas…
Tengamos cuidado de no apoyarnos nunca, ni en el poder o el favor de nuestros amigos, ni en nuestros bienes, ni en nuestro espíritu, ni en nuestro saber, ni en nuestras fuerzas, ni en nuestros buenos deseos y propósitos, ni en nuestra oración, ni siquiera en la confianza que podemos tener en Dios, ni en los medios humanos, ni en cosa alguna creada, sino únicamente en la sola misericordia de Dios. No quiero decir que no hayamos de servirnos de todas estas cosas, y hacer de nuestra parte todo lo que esté en nuestro poder para vencer los vicios, para ejercitarnos en la virtud y para llevar y cumplir las tareas que Dios nos ha confiado y cumplir con las obligaciones que derivan de nuestro estado. Pero debemos renunciar a todo apoyo y confianza que podamos tener en las cosas mencionadas, y fiarnos de la pura bondad de Nuestro Señor. De manera que debemos esforzarnos tanto y trabajar según nuestras fuerzas, como si nada esperáramos de Dios; y no obstante, no debemos apoyarnos en nuestro trabajo y cuidado, sino, como si no hiciéramos nada, esperar todo únicamente de la misericordia de Dios.
San Juan Eudes (1601-1680) – presbítero, predicador, fundador de institutos religiosos – "El Reino de Jesús", 2ª parte, Obras completas l922, tomo 1, pag. 238
PARA REZAR
Quiero seguirte, Señor
A pesar de las incomprensiones de los demás.
A pesar de mis momentos débiles.
A pesar de las horas de cansancio.
Quiero ser dichoso con los que te siguen
con corazón sencillo.
Con los pobres que sienten necesidad de Ti.
Con los que sufren en su caminar por la vida.
Con los que trabajan por implantar la justicia.
Con los de corazón puro.
Con los que llevan consigo la paz y la transmiten
Quiero seguirte Señor…
Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 12,1-7
Testo del Vangelo
In quel tempo, si erano radunate migliaia di persone, al punto che si calpestavano a vicenda, e Gesù cominciò a dire anzitutto ai suoi discepoli:
«Guardatevi bene dal lievito dei farisei, che è l'ipocrisia. Non c'è nulla di nascosto che non sarà svelato, né di segreto che non sarà conosciuto. Quindi ciò che avrete detto nelle tenebre sarà udito in piena luce, e ciò che avrete detto all'orecchio nelle stanze più interne sarà annunciato dalle terrazze.
Dico a voi, amici miei: non abbiate paura di quelli che uccidono il corpo e dopo questo non possono fare più nulla. Vi mostrerò invece di chi dovete aver paura: temete colui che, dopo aver ucciso, ha il potere di gettare nella Geènna. Sì, ve lo dico, temete costui.
Cinque passeri non si vendono forse per due soldi? Eppure nemmeno uno di essi è dimenticato davanti a Dio. Anche i capelli del vostro capo sono tutti contati. Non abbiate paura: valete più di molti passeri!».
Meditazione
Interessante che Gesù dica: vi mostrerò di chi dovete aver paura! Un po' anche preoccupante. Pensavamo che la parola paura non esistesse nel vocabolario di Gesù se non per essere esorcizzata. Quante volte ripete ai suoi discepoli: non abbiate paura! Sapete che nella Bibbia, anche se io personalmente non li ho mai contati, questi incoraggiamenti "non abbiate paura" ricorrono 365 volte? Ecco: uno per ogni giorno. Come a dire che ogni giorno Dio ci accompagna con la sua custodia, liberandoci dalla paura.
Eppure nel Vangelo cambia registro e un po' di paura ce la fa prendere, dato che ci introduce un dubbio atroce: esiste qualcosa o qualcuno che davvero può farci paura. E chi è costui? Anche se non lo nomina abbiamo capito che parla del demonio. Colui che dopo aver ucciso il corpo ha il potere di gettarci nella Geenna, nell'inferno. Eh si, di costui dobbiamo aver paura. Ma non al punto di essere ossessionati. Una paura oserei dire "equilibrata". Una volta i vecchi dicevano alle ragazzine che passavano molto tempo a guardarsi e riguardarsi che, se continuavano a fissare lo specchio avrebbero visto comparire il diavolo. Oggi ci ridiamo sopra, ma era un modo per far prendere consapevolezza della vanità, un' arma certamente privilegiata nelle mani del diavolo. Oggi con tutta la pedagogia a disposizione non convinciamo più nessuno ad aver una sana paura del peccato. Oggi si ha più paura del demonio nel film "L'esorcista", che del demonio che ci tenta ogni giorno con la facilità del bere un bicchier d'acqua.
Forse un po' di sana paura dovremmo anche averla….magari come si fa con i cani arrabbiati non avvicinarci troppo al diavolo!
Recita
Simona Mulazzani
Musica di sottofondo
Arrangiamento musicale di Gabriele Fabbriù
Meditazione
Don Franco Mastrolonardo
Letture di Venerdì 16 Ottobre 2026
XXVIII settimana del Tempo Ordinario
Prima Lettura
Dalla lettera di san Paolo apostolo agli Efesìni
Ef 1,11-14Fratelli,
in Cristo siamo stati fatti anche eredi,
predestinati – secondo il progetto di colui
che tutto opera secondo la sua volontà -
a essere lode della sua gloria,
noi, che già prima abbiamo sperato nel Cristo.
In lui anche voi,
dopo avere ascoltato la parola della verità,
il Vangelo della vostra salvezza,
e avere in esso creduto,
avete ricevuto il sigillo dello Spirito Santo
che era stato promesso,
il quale è caparra della nostra eredità,
in attesa della completa redenzione
di coloro che Dio si è acquistato a lode della sua gloria.
Salmo Responsoriale
Dal Sal 32 (33)
R. Beato il popolo scelto dal Signore.
Esultate, o giusti, nel Signore;
per gli uomini retti è bella la lode.
Lodate il Signore con la cetra,
con l'arpa a dieci corde a lui cantate. R.
Retta è la parola del Signore
e fedele ogni sua opera.
Egli ama la giustizia e il diritto;
dell'amore del Signore è piena la terra. R.
Beata la nazione che ha il Signore come Dio,
il popolo che egli ha scelto come sua eredità.
Il Signore guarda dal cielo:
egli vede tutti gli uomini. R.

