Lecturas del Sábado de la VI Semana de Pascua

16.05.2026

Primera Lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,23-28):

Pasado algún tiempo en Antioquía, Pablo marchó y recorrió sucesivamente Galacia y Frigia, animando a los discípulos.
Llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y muy versado en las Escrituras. Lo habían instruido en el camino del Señor y exponía con entusiasmo y exactitud lo referente a Jesús, aunque no conocía más que el bautismo de Juan.
Apolo, pues, se puso a hablar públicamente en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Áquila, lo tomaron por su cuenta y le explicaron con más detalle el camino de Dios. Decidió pasar a Acaya, y los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos de allí que lo recibieran bien. Una vez llegado, con la ayuda de la gracia, contribuyó mucho al provecho de los creyentes, pues rebatía vigorosamente en público a los judíos, demostrando con la Escritura que Jesús es el Mesías.

Palabra de Dios


Salmo del Día

Salmo 46

Dios es el rey del mundo

Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo;
porque el Señor altísimo es terrible,
emperador de toda la tierra. R/.

Porque Dios es el rey del mundo:
tocad con maestría.
Dios reina sobre las naciones,
Dios se sienta en su trono sagrado. R/.

Los príncipes de los gentiles se reúnen
con el pueblo del Dios de Abrahán;
porque de Dios son los grandes de la tierra,
y él es excelso. R/.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (16,23b-28):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».

Palabra del Señor


Reflexion del Evangelio. 

Por el Padre Daniel Manzuc


Por Monseñor Munilla





PARA REFLEXIONAR

  • Empieza el tercer viaje apostólico de Pablo, siempre desde Antioquía, su lugar de referencia, animando a los discípulos de las comunidades. En Éfeso se situará el centro de este viaje. La comunión y la unidad de la Iglesia, hacen una intensa «comunicación de experiencias y de oraciones».
  • La lectura hace un paréntesis en la historia de Pablo, hablando de Apolo, que era un judío que se había formado en Alejandría, muy elocuente y experto en la Escritura. Su trabajo, es la ocasión de ser testigo del Señor. Apolo no ha esperado a tener la verdad total para hablar de Jesús. Aunque conocía sólo el bautismo de Juan, predicaba en las sinagogas sobre Jesús dando a conocer lo que sabe.
  • En Éfeso, Apolo, tuvo la suerte de encontrarse con Priscila y Aquila, colaboradores de Pablo, lo llevaron con ellos y lo ayudaron a formarse mejor, explicándole con más detalle el camino del Señor. Apolo quiere ir a Corintio y los hermanos de la comunidad de Éfeso lo animan, y escriben una carta de presentación a los discípulos de Corintio. Apolo, en Corinto, predica en público con tanto éxito que provocará la formación de grupos en torno a su persona, lo que genera divisiones que Pablo reprende enérgicamente. Así todo, Pablo no desautoriza a Apolo sino que lo presenta como modelo de apóstol junto a sí mismo.

***

  • En el evangelio, Jesús, declara solemnemente a los discípulos que tienen pleno ac­ceso al Padre. El Maestro vuelve al Padre que lo envió al mundo, y les promete a sus discípulos, que la oración que dirijan al Padre en su nombre será eficaz. La única condición para la eficacia de la peti­ción es que sea hecha en unión con Él, ya que ha venido para que tengamos vida abundante.
  • Jesús y el Padre están íntimamente unidos. Los discípulos al estar unidos a Jesús también lo están con el Padre. El Padre los ama, porque han creído a Cristo. Y por eso su oración es escuchada y su alegría será completa.
  • Jesús es el Mediador y la petición que hacemos por nosotros mismos o por los demás y sus necesidades, va al Padre avalada y unida a la de Cristo, que es intercesor absoluto por el bien de la humanidad y de cada uno de nosotros.
  • Pedir al Padre en el nombre de Jesús, es pedir confiándonos en los méritos del Hijo muy amado de Dios, que entregó su vida para cumplir la voluntad del Padre y dar la salvación a todos los hombres.
  • Jesús invita a pedir con la seguridad de que el Padre escucha siempre nuestra oración. Esto no significa que tenga que responder afirmativamente a lo que le pedimos, sino que somos nosotros los que tenemos que responder a lo que Él quiere. Orar es entrar en la esfera de Dios y ponernos en su sintonía con la certeza de que quiere nuestra salvación. Su amor, dador de vida, es ayuda eficaz. No se impone, se ofrece como don gratuito.


PARA DISCERNIR

  • ¿Mi oración apunta a mis necesidades parciales o me abro a las necesidades del mundo?
  • ¿Mi oración parte de mi o parte de Dios en mí?
  • ¿Cómo miro la realidad y sus necesidades?
  • ¿Pido cosas o me atrevo a pedir que se realice su reino?


REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

Pidan y recibirán, para que la alegría sea completa


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

«Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa» (Jn 16,24).

Esta alegría plena no es la de los sentidos carnales, sino la alegría espiritual; y cuando sea tan grande que nada pueda añadirse a ella, será evidentemente completa. Así pues, cualquier cosa que pidamos y que tenga como fin la consecución de esta alegría plena es precisamente lo que debemos pedir en el nombre de Cristo, si comprendemos de manera justa el sentido de la gracia divina y si el objeto de nuestras oraciones es la verdadera felicidad en la vida eterna. Cualquier otra cosa que pidamos no tiene valor alguno, no porque sea inexistente por completo, sino porque, frente a un bien tan grande como la vida eterna, cualquier otra cosa que podamos desear fuera de ella es menos que nada…

San Agustín, Comentario al evangelio de Juan, 102,2.


PARA REZAR

Te pedimos la paz

Te pedimos la paz que nos es tan necesaria

como el agua y el fuego la tierra y el aire

La paz que es perdón que nos libera

de la rabia y la ira, de la envidia y la sangre

La paz que es amnistía de presos y exiliados

que desean un hogar más digno y estable.

La paz que es libertad, la vida siempre abierta

en la casa y en la fábrica, en la plaza y la calle.

La paz que es el pan amasado cada día

que se rompe en la mesa con júbilo y con hambre.

La paz que es la flor de tu reino que esperamos

y que hacemos más bello y cercano cada tarde.

Te pedimos la paz y a nosotros nos pedimos

porque somos hermanos y Tú eres nuestro Padre.

Víctor Manuel Arbeloa




Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Giovanni 16,23b-28

Testo del Vangelo
In quel tempo, disse Gesù ai suoi discepoli:
«In verità, in verità io vi dico: se chiederete qualche cosa al Padre nel mio nome, egli ve la darà.
Finora non avete chiesto nulla nel mio nome. Chiedete e otterrete, perché la vostra gioia sia piena.
Queste cose ve le ho dette in modo velato, ma viene l'ora in cui non vi parlerò più in modo velato e apertamente vi parlerò del Padre. In quel giorno chiederete nel mio nome e non vi dico che pregherò il Padre per voi: il Padre stesso infatti vi ama, perché voi avete amato me e avete creduto che io sono uscito da Dio.
Sono uscito dal Padre e sono venuto nel mondo; ora lascio di nuovo il mondo e vado al Padre».

Meditazione
L'argomento della preghiera di richiesta e del suo esaudimento è cosa antica. Già Filone d'Alessandria ebreo, ancor prima della nascita di Cristo, era criticato dai suoi contemporanei filosofi greci circa l'immutabilità di Dio. Questi sostenevano che il Dio degli ebrei era instabile in quanto andava dietro ai capricci degli uomini cambiando e ricambiando gli eventi della storia in base alle loro richieste. E così più avanti nei secoli il filosofo Spinoza scriveva che "richiedere con la preghiera o con la richiesta di un miracolo una modifica delle regole della natura significa turbare nello stesso tempo le leggi naturali e la volontà divina che quelle leggi ha stabilito e a quelle sovrintende. Insistere in richieste del genere è una manifestazione superstiziosa e, in casi estremi, addirittura blasfema".
Beh, a questo punto potremmo mettere nella lista dei blasfemi anche Gesù, dato che proprio nel Vangelo di oggi ci dice "Se chiederete qualche cosa al Padre nel mio nome, egli ve la darà" e ancora "chiedete e otterrete". Ovviamente sto ironizzando.
Ma la questione non è per nulla scontata. Certo forti della parola del Vangelo rimaniamo ben trincerati di fronte alle provocazioni. Però...c'è un però... Perché onestamente non possiamo ritenere ragionevole che ogni volta che chiediamo otteniamo. Può anche accadere che le preghiere per intenzioni serie, come la guarigione di un bambino malato ad esempio, non vengano esaudite. Quindi è un Dio che fa preferenze? E se è un Dio che fa preferenze come posso pensare che sia un Dio credibile?
Allora voglio scomodare il principe dei teologi San Tommaso d'Aquino il quale inizia una dialettica facendo interagire più tesi contrastanti. Così comincia: la preghiera di per sé tende a piegare l'anima di chi l'ascolta. Ma l'anima di Dio è immutabile e inflessibile. Perciò è irrazionale pregare Dio. Inoltre il Padre sa già di cosa abbiamo bisogno. Per cui chiederle é inutile. E ancora: ogni cosa è prestabilita e non è soggetta a cambiamenti. Anche qui sarebbe inutile pregare. Quindi? Ci domandiamo. E lui continua: però Gesù ci ha chiesto di pregare. Quindi dobbiamo capire il perchè.
Se Dio sa già quello di cui abbiamo bisogno, la preghiera a Lui certamente non aggiunge nulla di nuovo. Ma la aggiunge a noi: perché siamo noi che non sappiamo in realtà ciò di cui abbiamo bisogno. Quindi la preghiera serve anzitutto a chiarire a noi stessi il bisogno che chiediamo. E per quello che riguarda l'esaudimento è vero che Dio non può sottostare al nostro desiderio «come se» fosse la mia preghiera a muovere Dio a fare questo o quello. E ciò non perché Dio sia indifferente, ma perché un «reale» ascolto della mia preghiera trascinerebbe Dio dalla parte della creatura e Dio diventerebbe dipendente dalle creature. Ma la preghiera va ad agire non sugli effetti, ma sulle cause degli eventi. Cioè la preghiera, sostiene mirabilmente San Tommaso e prima di lui un altro grande padre della Chiesa Origene, supera lo spazio e il tempo e arriva nell'eternità di Dio dove tutto è presente. Quindi Dio costruisce la storia con la preghiera degli uomini che non vanno così a cambiare capricciosamente l'ordine delle cose, ma a ottenere quanto Dio aveva già disposto di donarci dall'eternità. Ecco in questo modo San Tommaso salva l'immutabilità di Dio e la potenza della preghiera di richiesta.
Concludo con un esempio affascinante, meno teologico e più popolare. Tutti sappiamo ormai del terzo mistero di Fatima. Un uomo bianco viene ucciso. Ora a Fatima compare Maria e chiede di pregare. Nasce una catena fortissima di preghiere. Quarant' anni dopo nello stesso giorno dell'apparizione, un uomo bianco, Papa Giovanni Paolo II, cade sotto due colpi ravvicinati di pistola. Cade ma non muore. Una pallottola ha sparato e una ha guidato il proiettile dirà in seguito il Papa. E il medico curante sostiene ancora oggi l'andatura perlomeno strana della pallottola che sembra essere andata a zig zag saltando tutti gli organi vitali. Capite il meccanismo? La risposta di preghiera in quarant' anni ha lavorato in sinergia con la volontà di Dio di tenere in vita il papa. Quando prego per qualcosa, qualcosa succede! Tranquilli.

Recita
Sabrina Boschetti
Musica di sottofondo
P.H.Erlebach. Halleluja. Performer Michel Rondeau. Diritti Creative Commons. musopen.org
Meditazione
Don Franco Mastrolonardo

Letture di Sabato 16 Maggio 2026
VI settimana di Pasqua

Prima Lettura
Dagli Atti degli Apostoli
At 18,23-28

Trascorso ad Antiòchia un po' di tempo, Paolo partì: percorreva di seguito la regione della Galàzia e la Frìgia, confermando tutti i discepoli.
Arrivò a Èfeso un Giudeo, di nome Apollo, nativo di Alessandria, uomo colto, esperto nelle Scritture. Questi era stato istruito nella via del Signore e, con animo ispirato, parlava e insegnava con accuratezza ciò che si riferiva a Gesù, sebbene conoscesse soltanto il battesimo di Giovanni.
Egli cominciò a parlare con franchezza nella sinagoga. Priscilla e Aquila lo ascoltarono, poi lo presero con sé e gli esposero con maggiore accuratezza la via di Dio.
Poiché egli desiderava passare in Acàia, i fratelli lo incoraggiarono e scrissero ai discepoli di fargli buona accoglienza. Giunto là, fu molto utile a quelli che, per opera della grazia, erano divenuti credenti. Confutava infatti vigorosamente i Giudei, dimostrando pubblicamente attraverso le Scritture che Gesù è il Cristo.


Salmo Responsoriale
Dal Salmo 46 (47)
R. Dio è re di tutta la terra.
Popoli tutti, battete le mani!
Acclamate Dio con grida di gioia,
perché terribile è il Signore, l'Altissimo,
grande re su tutta la terra. R.

Perché Dio è re di tutta la terra,
cantate inni con arte.
Dio regna sulle genti,
Dio siede sul suo trono santo. R.

I capi dei popoli si sono raccolti
come il popolo del Dio di Abramo.
Sì, a Dio appartengono i poteri della terra;
egli è eccelso. R.

Share