Lecturas del Martes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario

22.09.2026

Primera Lectura

Lectura del libro de los Proverbios (21,1-6.10-13):

El corazón del rey es una acequia en manos de Dios, la dirige adonde quiere. Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones. Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a los sacrificios. Ojos altivos, mente ambiciosa, el pecado es el distintivo de los malvados. Los planes del diligente traen ganancia, los del atolondrado traen indigencia. Tesoros ganados por boca embustera son humo que se disipa y lazos mortales. Afán del malvado es buscar el mal, no mira con piedad a su prójimo. Cuando el cínico la paga, aprende el inexperto, pero el sensato aprende con la experiencia. El honrado observa cómo la casa del malvado precipita al malvado en la ruina. Quien cierra los oídos al clamor del necesitado no será escuchado cuando grite.

Palabra de Dios


Salmo del Día

Salmo 118

Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos

Dichoso el que, con vida intachable,
camina en la voluntad del Señor.R/.

Instrúyeme en el camino de tus decretos,
y meditaré tus maravillas. R/.

Escogí el camino verdadero,
deseé tus mandamientos. R/.

Enséñame a cumplir tu voluntad
y a guardarla de todo corazón. R/.

Guíame por la senda de tus mandatos,
porque ella es mi gozo. R/.

Cumpliré sin cesar tu voluntad,
por siempre jamas. R/.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (8,19-21):

En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermano, pero con el gentío no lograban llegar hasta él. Entonces lo avisaron: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.»
Él les contestó: «Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra.»

Palabra del Señor


Reflexión del Evangelio. 

Por el Padre Daniel Manzuc


Por Monseñor Munilla





PARA REFLEXIONAR

  • La amplia colección de máximas y sentencias, en las que se ha ido sedimentando la sabiduría de todas las generaciones de Israel, tienen el propósito de convertir a todo israelita en un verdadero hombre: fuerte, dueño de sí, libre interiormente, laborioso, competente, recto. Los comportamientos que sugieren están más allá de la alianza y de su moral, pero hacen al hombre capaz de responder con fidelidad.
  • Ante la tentación de las apariencias, las virtudes que nos sugiere el fragmento de hoy son las habituales: no presumir de uno mismo ni de su propia rectitud, practicar el derecho y la justicia, la humildad y la diligencia, no ser mentirosos ni violentos, no cerrar el oído al clamor del necesitado porque no será escuchado cuando grite. Es Dios quien conoce el corazón humano y sabe si es sólido o no, y prefiere la justicia y la misericordia a los sacrificios.

***

  • Cuando Jesús se entera de que su familia lo busca, no acude como hubiese sido lo normal, sino que responde con una frase que a simple vista nos desconcierta: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica».
  • La venida de María y de los parientes de Jesús se realiza inmediatamente después del discurso de Jesús sobre la verdadera escucha de la Palabra. María es la primera que ha escuchado la Palabra de Dios y de Ella nace Aquel que es la Palabra. Al mismo tiempo es la que cumplió la voluntad de Dios con radicalidad absoluta: «He aquí la esclava del Señor: hágase en mí según tu palabra».
  • María está unida estrechamente a Jesús, por lazos más fuertes que los de la simple familiaridad, la actitud obediencial a la Palabra de Dios funda el verdadero vínculo. Precisamente porque creyó en la Palabra de Dios fue que llegó a ser la Madre del Hijo santo de Dios.
  • María es modelo de todo discípulo, porque ella sabe hacer el recorrido espiritual que va del "oír" al "hacer" la Palabra de Dios, y esto es precisamente lo que Jesús le ha dicho a sus discípulos que deben hacer para ser de los suyos.
  • Aunque la primera impresión es que Jesús quisiera poner distancia de su familia, en realidad los está poniendo de modelo de aquella escucha auténtica que lleva al cambio de actitud y comportamiento, ellos son los que "escuchan la Palabra de Dios y la practican".
  • Nuestros vínculos con Jesús no pueden ser solamente los de la inteligencia que se adhiere a una palabra portadora de verdad. Tampoco son solamente los vínculos de la voluntad que acepta dócilmente una ley. Son vínculos del corazón que elige sus mismas opciones fundamentales y acepta en comunión, su mismo destino. Escuchar la palabra y hacerla, crea entre Cristo y nosotros, esos vínculos del corazón que hacen a dos seres inseparables entre sí, en comunión de vida y destino a pesar de las distancias, de las oscuridades, de las incomprensiones que la vida puede presentar en algún momento.


PARA DISCERNIR

  • ¿Mi escucha de la Palabra es como la de María?
  • ¿Qué obstáculos encuentro para vivir lo que escucho?
  • ¿Siento que la Palabra crea un vínculo nuevo con Jesús y la realidad?


REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

Quiero obedecer tu Palabra Señor


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

Vivía de fe como nosotros

…"¡Cuánto me hubiera gustado ser sacerdote para predicar sobre la Santísima Virgen! Un solo sermón me habría bastado para decir todo lo que pienso al respecto.

Ante todo, hubiera hecho ver qué poco se conoce su vida. No habría que decir de ella cosas inverosímiles o que no sabemos; por ejemplo que de muy pequeñita, a los tres años, la Santísima Virgen fue al templo para ofrecerse a Dios con ardientes sentimientos de amor, totalmente extraordinarios, cuando tal vez fue allá sencillamente por obedecer a sus padres… Para que un sermón sobre la Virgen me guste y me aproveche, tiene que hacerme ver su vida real, no su vida supuesta; y estoy segura de que su vida real fue extremadamente sencilla. Nos la presentan inaccesible, habría que presentarla imitable, hacer resaltar sus virtudes, decir que ella vivía de fe igual que nosotros, probarlo por el Evangelio, donde leemos. «No comprendieron lo que quería decir». Y esta otra frase, no menos misteriosa: «Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño». Esta admiración supone una cierta extrañeza, ¿no te parece, Madrecita?

Sabemos muy bien que la Santísima Virgen es la Reina del cielo y de la tierra, pero es más madre que reina; y no se debe decir que a causa de sus prerrogativas eclipsa la gloria de todos los santos como el sol al amanecer hace que desaparezcan las estrellas. ¡Dios mío, qué cosa más extraña! ¡Una madre que hace desaparecer la gloria de sus hijos…! Yo pienso todo lo contrario, yo creo que ella aumentará con mucho el esplendor de los elegidos. Está bien hablar de sus privilegios, pero no hay que quedarse ahí… ¡Y quién sabe si en ese caso algún alma no llegará incluso a sentir cierto distanciamiento de una criatura tan superior y a decir: «Si eso es así, mejor irse a brillar como se pueda en un rincón».

Lo que la Santísima Virgen tiene sobre nosotros es que ella no podía pecar y que estaba exenta del pecado original. Pero por otra parte, tuvo menos suerte que nosotros, porque ella no tuvo una Santísima Virgen a quien amar, y eso es una dulzura más para nosotros y una dulzura menos para ella."…

Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897) – Últimas Conversaciones, 21 – 08 – 1897


PARA REZAR

Señor, asiste el peregrinar
y el trabajo de tu pueblo,
para que entre todos,
buscando vivir la fidelidad a tus enseñanzas,
podamos ser signos de paz,
de esperanza y de amor,
en medio de una sociedad
que vive los desafíos
de la mentira y la corrupción.

En tus manos depositamos
el deseo de vivir
y de formar comunidades eclesiales,
en las cuales todos se sientan hermanos
en torno a tu Palabra.

Amén.


Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 8,19-21

Testo del Vangelo
In quel tempo, andarono da Gesù la madre e i suoi fratelli, ma non potevano avvicinarlo a causa della folla. Gli fecero sapere: «Tua madre e i tuoi fratelli stanno fuori e desiderano vederti».
Ma egli rispose loro: «Mia madre e miei fratelli sono questi: coloro che ascoltano la parola di Dio e la mettono in pratica».

Meditazione
Cos'ha a che fare Gesù con la sua famiglia d'origine?
Proviamo ad analizzare brevemente attraverso i Vangeli la relazione intrigante e complessa tra Gesù, sua Madre e i suoi fratelli.
Partiamo allora da Nazareth, quando Gesù esce allo scoperto e abbandonando la bottega del falegname comincia a predicare in Sinagoga come i maestri, i grandi maestri del tempo. Subito gli viene contestato questo inedito ruolo di profeta: "Non è costui il carpentiere, il figlio di Maria, il fratello di Giacomo, di loses, di Giuda e di Simone? E le sue sorelle non stanno qui da noi?» (Mc 6,3)
Cosa succede qui? Gli si ricorda la sua appartenenza al clan, alla famiglia d'origine. Tutti si scandalizzano perché Gesù è uscito senza preavvisi dal ruolo prestabilito dal clan. Da parte di Gesù c'è un atto di trasgressione pubblico. Anche i suoi si scandalizzano. Lo deduciamo dalla conclusione del discorso di Gesù che cita il famoso adagio: "Un profeta non è disprezzato che nella sua patria, tra i suoi parenti e in casa sua".
Così Gesù se ne va da Nazareth, ma passa appena un capitolo e nel Vangelo di Marco troviamo questa scena: Gesù entrò in una casa e si radunò di nuovo attorno a lui molta folla, al punto che non potevano neppure prendere cibo. Allora i suoi, sentito questo, uscirono per andare a prenderlo; poiché dicevano: "È fuori di se".
Qui la cosa diventa lampante: la famiglia di Gesù reagisce al suo successo popolare e cerca di recuperarlo prima che sia troppo tardi. La vocazione di Gesù è per loro qualche cosa di estraneo. Magari lo vogliono preservare, ma Gesù non si fa agganciare in nessun modo. E' così netto nei confronti della famiglia, che non esita a pronunciare quelle parole così brucianti: "..chi non odia suo padre, sua madre, la moglie, i figli, i fratelli, le sorelle e persino la sua propria vita, non può essere mio discepolo".
Così nel Vangelo di Giovanni al cap. 7 leggiamo che "i suoi stessi fratelli non credevano più in lui". Perché un atteggiamento di così tesa distanza?
Beh, la risposta l'abbiamo proprio nel Vangelo di oggi. All'ennesima invadenza affettiva dei suoi, Gesù risponde: "Mia madre e miei fratelli sono questi: coloro che ascoltano la parola di Dio e la mettono in pratica".
Gesù è uomo libero e liberante. Niente lo imprigiona: né la legge religiosa degli scribi e dei farisei e né la legge naturale della madre e dei fratelli. Ma non che sia contro la legge di Dio o contro la famiglia. No certamente. Gesù supera entrambe per entrare in una logica spirituale, in una logica di amore che le integra. Di fatto chi meglio della madre, di Maria, ha saputo ascoltare e vivere la parola di Dio?

Recita
Federica Lualdi

Musica di sottofondo
Arrangiamento musicale di Gabriele Fabbri

Meditazione
Don Franco Mastrolonardo


Letture di Martedì 22 Settembre 2026
XXV settimana del Tempo Ordinario

Prima Lettura
Dal libro dei Proverbi
Pr 21,1-6.10-13Il cuore del re è un corso d'acqua in mano al Signore:
lo dirige dovunque egli vuole.
Agli occhi dell'uomo ogni sua via sembra diritta,
ma chi scruta i cuori è il Signore.
Praticare la giustizia e l'equità
per il Signore vale più di un sacrificio.
Occhi alteri e cuore superbo,
lucerna dei malvagi è il peccato.
I progetti di chi è diligente si risolvono in profitto,
ma chi ha troppa fretta va verso l'indigenza.
Accumulare tesori a forza di menzogne
è futilità effimera di chi cerca la morte.
L'anima del malvagio desidera fare il male,
ai suoi occhi il prossimo non trova pietà.
Quando lo spavaldo viene punito, l'inesperto diventa saggio;
egli acquista scienza quando il saggio viene istruito.
Il giusto osserva la casa del malvagio
e precipita i malvagi nella sventura.
Chi chiude l'orecchio al grido del povero
invocherà a sua volta e non otterrà risposta.


Salmo Responsoriale
Dal Salmo 118 (119)

R. Guidami, Signore, sul sentiero dei tuoi comandi.

Beato chi è integro nella sua via
e cammina nella legge del Signore.
Fammi conoscere la via dei tuoi precetti
e mediterò le tue meraviglie. R.

Ho scelto la via della fedeltà,
mi sono proposto i tuoi giudizi.
Dammi intelligenza, perché io custodisca la tua legge
e la osservi con tutto il cuore. R.

Guidami sul sentiero dei tuoi comandi,
perché in essi è la mia felicità.
Osserverò continuamente la tua legge,
in eterno, per sempre. R.

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