Lecturas del Jueves de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario

08.10.2026

Primera Lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas (3,1-5):

¡Insensatos gálatas! ¿Quién os ha embrujado? ¡Y pensar que ante vuestros ojos presentamos la figura de Jesucristo en la cruz! Contestadme a una sola pregunta: ¿recibisteis el Espíritu por observar la ley o por haber respondido a la fe? ¿Tan estúpidos sois? ¡Empezasteis por el espíritu para terminar con la carne! ¡Tantas magníficas experiencias en vano! Si es que han sido en vano. Vamos a ver: Cuando Dios os concede el Espíritu y obra prodigios entre vosotros, ¿por qué lo hace? ¿Porque observáis la ley o porque respondéis a la fe?

Palabra de Dios


Salmo del Día

Lc 1,69-70.71-72.73-75

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado a su pueblo

Nos ha suscitado una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas. R/.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza y el juramento
que juró a nuestro padre Abrahán. R/.

Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días. R/.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,5-13):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos: «Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?»

Palabra del Señor

Reflexión del Evangelio. 

Por el Padre Daniel Manzuc


Por Monseñor Munilla





PARA REFLEXIONAR

  • El ejemplo de Pedro resultó contagioso y algunos gálatas rehusaron, a su vez, comer con los cristianos, venidos del paganismo. Pablo siente decepción ante esta actitud de los gálatas.
  • Él les había entregado el mensaje del Jesús de Nazaret y ellos abandonan la vida en el Espíritu del resucitado, y la experiencia anterior, para priorizar la ley y los ritos externos y vacíos.
  • Con un lenguaje duro les reprocha su poca constancia en la fe, la rapidez en «cambiar de evangelio» y haberse dejado embaucar.
  • Para salvarse hay que mirar a Jesucristo «crucificado», la circuncisión, es una costumbre que puede tener su valor cultural, es una señal perteneciente a un grupo, a una raza, a una tradición, pero no es esto lo que cuenta.

***

  • Jesús nos presenta una parábola en la que Dios es comparado a un amigo, a quien otro amigo acude de noche, a una hora inesperada, para pedirle unos panes. El amigo no ha cedido por amistad, sino para que lo deje en paz, como el juez del que hablará Jesús más tarde. Eso no significa que Dios sea así, que ceda por cansancio: pero esta conducta pone de relieve «con mayor razón» la actitud del Padre que es bueno.
  • La eficacia consiste en que Dios siempre escucha. Que no se hace el sordo ante nuestra oración. Porque todo lo bueno que podamos pedir ya lo está pensando antes Él, que quiere nuestro bien más que nosotros mismos.
  • Jesús confirma que Dios atiende la oración. Hay que pedir, buscar, llamar, con la seguridad de que se recibe lo que se pide, que se encuentra lo que se busca, que se abren las puertas cuando se llama. El evangelio nos invita a la insistencia total.
  • La oración atestigua nuestra identidad profunda de hijos necesitados de su Padre, y por esa misma razón es por lo que es escuchada. En ella pedimos, invocamos: es decir, apelamos a una realidad reconocida y a un derecho.
  • A quien se lo pida, Dios concederá su Espíritu Santo. Concederá el bien pleno que Él nos prepara, no necesariamente el que nosotros pedimos, que suele ser muy parcial. Nos concederá la fuerza que nos impulsa a vivir el Reino que siempre es más de lo que podemos esperar. Ésa es la promesa de Jesús.


PARA DISCERNIR

  • ¿Cómo es nuestra oración?
  • ¿Nos apoyamos en la certeza de un Padre que nunca nos defrauda?
  • ¿Nuestra oración supera los límites de nuestras necesidades personales?


REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA

Envíanos Señor tu Espíritu Santo


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

Le dará todo lo que necesite

No debes desconfiar de Dios ni desesperar de su misericordia… Canta al Señor estas palabras del profeta: «Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, como están los ojos de la esclava fijos en las manos de su señora, así nuestros ojos están fijos en el Señor, esperando su misericordia. Misericordia, Señor, misericordia, que estamos saciados de desprecios (Sl 122, 2-3)… Si estamos saturados de desprecio y cubiertos de ultrajes por numerosos pecados, nuestros ojos deben, sin embargo, seguir mirando al Señor nuestro Dios hasta que se apiade de nosotros. En efecto, es propio del alma constante y tenaz no dejarse apartar de la perseverancia en la oración por desesperar de ser escuchada, sino que persiste incansablemente en la oración hasta que Dios le hace misericordia.

Y para que no se te ocurra pensar que ofendes al Señor por seguir importunándole con tus oraciones cuando no mereces ser oído, recuerda la parábola del Evangelio; en ella descubrirás que los que oran a Dios con importuna perseverancia le son agradables, pues dice: «Si no se levanta a dárselo por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite» (Lc 11,8). Comprende, pues, que el diablo es quien nos sugiere desesperar de ser escuchados, a fin de que se nos retire esta esperanza en la bondad de Dios, que es el ancla de nuestra salvación, el fundamento de nuestra vida, el guía del camino que conduce al cielo. El Apóstol dice: «En esperanza fuimos salvados» (Rm 8, 24).

Rabano Mauro (c. 784-856) – abad benedictino, obispo – Tres libros a Bonosio, libro 3,4; PL 112, 1306


PARA REZAR

Envíanos tu Espíritu

Señor Jesús, hermano, amigo y compañero,
que caminas con nosotros todos los días de nuestra vida,
te pedimos que nos envíes tu Espíritu Santo.

Que Él nos anime,
nos dé fuerza y coraje
para trabajar por la justicia y la paz.

Que nos ilumine,
para saber descubrir lo bueno,
lo verdadero, lo que favorece
y ayude a que la vida sea más digna.

Que nos dé valor,
para rechazar la mentira muchas veces disfrazada,
que atenta contra la vida, porque crea división y odio.

Que nos ayude,
a comprender lo que Tú nos enseñaste,
que todos somos hijos de un mismo Padre
y que por eso todos somos hermanos
y que las cosas y bienes que hay en el mundo, son para todos.

Que su presencia en medio nuestro,
sea visible a través de los frutos: el amor, la generosidad,
la bondad, la comprensión,
la solidaridad y la auténtica alegría.

Amén.


Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Luca 11,5-13

Testo del Vangelo
In quel tempo, Gesù disse ai discepoli:
«Se uno di voi ha un amico e a mezzanotte va da lui a dirgli: "Amico, prestami tre pani, perché è giunto da me un amico da un viaggio e non ho nulla da offrirgli"; e se quello dall'interno gli risponde: "Non m'importunare, la porta è già chiusa, io e i miei bambini siamo a letto, non posso alzarmi per darti i pani", vi dico che, anche se non si alzerà a darglieli perché è suo amico, almeno per la sua invadenza si alzerà a dargliene quanti gliene occorrono.
Ebbene, io vi dico: chiedete e vi sarà dato, cercate e troverete, bussate e vi sarà aperto. Perché chiunque chiede riceve e chi cerca trova e a chi bussa sarà aperto.
Quale padre tra voi, se il figlio gli chiede un pesce, gli darà una serpe al posto del pesce? O se gli chiede un uovo, gli darà uno scorpione? Se voi dunque, che siete cattivi, sapete dare cose buone ai vostri figli, quanto più il Padre vostro del cielo darà lo Spirito Santo a quelli che glielo chiedono!».

Meditazione
Ha proprio ragione Vittorino Andreoli. Non c'è mai un momento in cui non abbiamo bisogno di qualcuno. Siamo limitati e fragili, più di ogni altra creatura. Se un cucciolo d'uomo lo mettiamo a confronto con un cucciolo animale, ebbene ne vediamo le dovute differenze. L'animale si mette in piedi da solo, cerca il latte, si arrangia. Il neonato è dipendente in tutto e per tutto. Siamo strutturalmente bisognosi. E per giunta siamo gli unici sulla terra consapevoli di questo limite. Ed è su questa consapevolezza che nasce appunto la preghiera, dal bisogno dell'altro e degli altri fino a giungere all'Altro con la lettera maiuscola. L'uomo prega, non per scelta, ma per natura.
Ora il vangelo pone chiaramente la questione. Un amico chiede tre pani, perchè a sua volta un suo amico chiede a lui. E' una catena di aiuto. Ciascuno ha bisogno dell'altro. E Gesù fa la dovuta trasposizione. Chiedete, continuate a chiedere ma attenzione: non da amico ad amico, ma da figlio a Padre. Così la domanda viene elevata a preghiera. Se prego devo sapere chi prego, per questo nel Vangelo precedente Gesù comincia dicendo: quando pregate dite Padre. Abbiamo bisogno di amici, ma sopratutto abbiamo bisogno di un padre che è nei cieli. Perchè sappiamo di essere creature destinate alla morte. Per questo la nostra preghiera trova risposta nello Spirito Santo che da la vita

Recita
Simona Mulazzani

Musica di sottofondo
Gabriele Fabbri

Meditazione
Don Franco Mastrolonardo con un intervento audio del Prof. Vittorino Andreoli

Letture di Giovedì 8 Ottobre 2026
XXVII settimana del Tempo Ordinario

Prima Lettura
Dalla lettera di san Paolo apostolo ai Gàlati
Gal 3,1-5O stolti Gàlati, chi vi ha incantati? Proprio voi, agli occhi dei quali fu rappresentato al vivo Gesù Cristo crocifisso!
Questo solo vorrei sapere da voi: è per le opere della Legge che avete ricevuto lo Spirito o per aver ascoltato la parola della fede? Siete così privi d'intelligenza che, dopo aver cominciato nel segno dello Spirito, ora volete finire nel segno della carne? Avete tanto sofferto invano? Se almeno fosse invano!
Colui dunque che vi concede lo Spirito e opera portenti in mezzo a voi, lo fa grazie alle opere della Legge o perché avete ascoltato la parola della fede?

Salmo Responsoriale
Lc 1,68-75
R. Benedetto il Signore, Dio d'Israele, perché ha visitato il suo popolo.
Ha suscitato per noi un Salvatore potente
nella casa di Davide, suo servo,
come aveva detto
per bocca dei suoi santi profeti d'un tempo. R.

Salvezza dai nostri nemici,
e dalle mani di quanti ci odiano.
Così egli ha concesso misericordia ai nostri padri
e si è ricordato della sua santa alleanza. R.

Del giuramento fatto ad Abramo, nostro padre,
di concederci, liberati dalle mani dei nemici,
di servirlo senza timore, in santità e giustizia
al suo cospetto, per tutti i nostri giorni. R.

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