Lecturas del Jueves de la IX Semana del Tiempo Ordinario

04.06.2026

Primera Lectura

Lectura de la segunda carta de san Pablo a Timoteo (2,8-15):

Haz memoria de Jesucristo el Señor, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David. Este ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor. Pero la Palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna. Es doctrina segura: «Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.» Sígueles recordando todo esto, avisándoles seriamente en nombre de Dios que no disputen sobre palabras: no sirve para nada y es catastrófico para los oyentes. Esfuérzate por presentarte ante Dios y merecer su aprobación como un obrero irreprensible que predica la verdad sin desviaciones.

Palabra de Dios


Salmo del Día

Salmo 24

Señor, enséñame tus caminos

Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas,
haz que camine con lealtad;
enséñame porque tú eres mi Dios y Salvador. R/.

El Señor es bueno y recto
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes. R/.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
El Señor se confía con los fieles
y les da a conocer su alianza. R/.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,28b-34):

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: «¿Qué mandamiento es el primero de todos?»
Respondió Jesús: «El primero es: «Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser.» El segundo es éste: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» No hay mandamiento mayor que éstos.»
El escriba replicó: «Muy bien, Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios.»
Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios.»
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.

Palabra del Señor


Reflexion del Evangelio. 

Por el Padre Daniel Manzuc


Por Monseñor Munilla





PARA REFLEXIONAR

  • Con una fe inquebrantable, Pablo, encerrado en una oscura cárcel, anima a Timoteo en su camino. Pablo muestra su amor a su discípulo predilecto; cada vez que pronuncia su nombre añade: «mi amado hijo», «verdadero hijo en la fe» "mi hijo muy amado y fiel en el Señor". Timoteo es el hijo que "tiene los mismos sentimientos" de Pablo.
  • Pablo entiende su propio sufrimiento como un modo privilegiado de unirse a Cristo. El sentido definitivo de su sufrimiento: vivir con Jesús, imitar su vida, participar en su obra de salvación. La certeza de que su sufrimiento es parte del plan de salvación le permite al prisionero Pablo ser totalmente libre.
  • Lo único que le preocupa es que pueda frenarse el anuncio de la Palabra de Dios en el proceso de la evangelización del mundo aunque tiene la seguridad de que la Palabra no quedará encadenada.
  • La entrega redentora de Cristo es su modelo y debe ser también nuestro modelo decisivo: «acuérdate de Jesucristo… si con Él morimos, viviremos con Él».

***

  • A los escribas les gustaba mucho discutir sobre la Ley. Después de fariseos y saduceos, hoy llega un escriba; que es «una buena persona». Aunque pertenece al círculo de los adversarios de Jesús, su búsqueda de la verdad domina sobre su pertenencia al grupo dirigente. No pretende comprometer a Jesús, sino que, al ver la sabiduría con que inter­preta la Escritura, busca solución a una cuestión muy debatida.
  • Los judíos se veían como ahogados por tantos preceptos, complicados aún más por las interpretaciones de las varias escuelas de rabinos, por eso el fondo de la pregunta apunta a descubrir qué es lo más importante para Dios según la tra­dición de Israel, cuál es la expresión suprema de su voluntad y lo prima­rio en el comportamiento del hombre.
  • Esta vez la pregunta es sincera y merece una respuesta de Cristo que también provocará una alabanza al letrado ante su buena reacción. Jesús comienza su respuesta haciendo suyo el llamamiento a Israel de Dt 6,4-5 : Escucha, Israel…. En tiempos de Jesús esta oración era parte integrante de la liturgia del templo, pero después de la destrucción de éste pasó a la liturgia sinagogal como parte de las oraciones de la mañana y de la tarde.
  • Jesús, no solamente va a enunciar el mandamiento, sino que va a proclamarlo, tomando las palabras de Moisés al pueblo; sin citar a Moisés ni a la Escritura. Jesús retoma el fundamento de la fe de Israel y lo propone a sus discípulos como el primero y el más importante de los mandamientos: el amor íntegro y total a Dios como único Señor. La suma de los términos: «corazón, alma, mente, fuerza» quiere significar una plenitud de amor que comprende todas nuestras facultades de amar.
  • Jesús avanza sobre la pregunta del letrado y retomando la escritura deja por sentado que en la antigua alian­za no había un solo mandamiento principal, sino dos, pues el amor a Dios era inseparable del amor al prójimo. Para ser verda­dero, el amor a Dios tenía que traducirse en amor al hombre.
  • Jesús define el segundo mandamiento con una fórmula bíblica, tomada del "código de santidad" del libro del Levítico: … "Amarás a tu prójimo como a ti mismo"… (Lv 19,18). Jesús se refiere al mandamiento del amor al prójimo colocándolo al mismo nivel que el primero, en cuanto pertenece a la misma categoría de principio unificador y fundamental: "No hay mandamiento más importante que éstos".
  • Son estos dos los que deben regular la vida del israelita; ninguna otra práctica es esencial. Del amor a Dios no se deriva el culto religioso, sino el amor al hombre, su imagen.
  • La gran consigna de Jesús es el amor. Eso resume toda la ley. Un amor en dos direcciones. Amar a Dios, dándole el primer lugar en nuestra vida, en nuestra mentalidad y en nuestra jerarquía de valores. Un amor a Dios que nos significa escucharlo, adorarlo, encontrarnos con Él en la oración, amar lo que ama Él.
  • Amar al prójimo con todo el corazón, a los que nos agradan y a los que no, porque todos somos hijos del mismo Padre, porque Cristo se ha entregado por todos. Amar a los demás significa, no sólo no hacerles daño, sino ayudarlos, comprenderlos, perdonarlos.
  • Jesús une las dos direcciones en la única ley del amor. Ser cristiano no es sólo amar a Dios. Ni sólo amar al prójimo. Sino las dos cosas juntas. El amor a los hermanos debe ser testimonio de seguimiento y testimonio de vida cristiana.


PARA DISCERNIR

  • ¿Qué lugar ocupa mi amor a Dios?
  • ¿Cómo lo expreso?
  • ¿Qué lugar ocupa el amor a los hermanos?


REPITAMOS LO LARGO DE ESTE DÍA

Enséñame a amar


PARA LA LECTURA ESPIRITUAL

Consolídame en tu amor

¡Oh bondad y dilección, mi Dios, mi misericordia! Envíame ahora de los cielos a tu Espíritu Santo y crea en mí un corazón nuevo y un espíritu nuevo (Ez 18,31). Que tu unción me enseñe sobre todas las cosas, ya que te elegí entre miles (Ct 5,10), y te amo más que a todo otro amor, más que al amor de mi propia vida. Que la virtud de mi alma abunde del resplandor y la belleza de la caridad que deseas, ya que yo te deseo ardientemente. Hazme aparecer en tu presencia de una manera digna de ti. Si, aquí estoy, vengo a ti que he amado, en quien he creído, a quien he dado mi corazón. (…)

Mi muy amado Jesús, deseo seguir contigo la regla del amor, gracias a la que podré renovar mi vida y transcurrirla en ti. Pon mi vida bajo la guardia de tu Espíritu Santo a fin de que yo sea encontrada solícita a tus mandamientos, en todo tiempo. Rinde mi conducta conforme a la tuya, consolídame en el amor y la paz. Guarda mis sentidos en la luz de tu caridad, para que, en lo más íntimo de mi corazón, me enseñes, me dirijas y me formes. Absorbe mi espíritu en tu espíritu, tan profundamente que verdaderamente sea cubierta en ti. Y que en esta unión contigo, me deje a mí misma y que nadie, sólo tu amor, conozca mi sepelio en ti. Ahí, que el amor me encierre bajo su sello y me encadene a ti con una relación indivisible. Amén.

Santa Gertrudis de Helfta (1256-1301) – monja benedictina – Ejercicios Espirituales IV


PARA REZAR

Salmo de abandono

[…]

Quiero dejarme en tus manos,

abandonado de todas las preocupaciones,

con el gozo de que tú me sostienes,

comiendo en la mesa de tu trigo.

Quiero abandonarme, pues sé que tú no fallas,

eres la fidelidad a la cita,

el gozo en medio del llanto,

la paz cuando están cayendo las bombas,

la alegría que nadie me podrá arrebatar.

Tú eres mi confianza, pues todo lo que me ocurre

sé que está pesado en la balanza del amor. Amén

PastoralSJ


Parola del Signore
Dal Vangelo secondo Marco 12,28b-34

Testo del Vangelo
In quel tempo, si avvicinò a Gesù uno degli scribi e gli domandò: «Qual è il primo di tutti i comandamenti?».
Gesù rispose: «Il primo è: "Ascolta, Israele! Il Signore nostro Dio è l'unico Signore; amerai il Signore tuo Dio con tutto il tuo cuore e con tutta la tua anima, con tutta la tua mente e con tutta la tua forza". Il secondo è questo: "Amerai il tuo prossimo come te stesso". Non c'è altro comandamento più grande di questi».
Lo scriba gli disse: «Hai detto bene, Maestro, e secondo verità, che Egli è unico e non vi è altri all'infuori di lui; amarlo con tutto il cuore, con tutta l'intelligenza e con tutta la forza e amare il prossimo come se stesso vale più di tutti gli olocàusti e i sacrifici».
Vedendo che egli aveva risposto saggiamente, Gesù gli disse: «Non sei lontano dal regno di Dio». E nessuno aveva più il coraggio di interrogarlo.

Meditazione
Si fa presto dire amore! Questo simpatico spezzone è preso dal film di Woody Allen "Amore e guerra" ed è una acuta parodia sui labirinti inestricabili dell'amore dove ogni riflessione cede alla confusione del relativismo.
Insomma è un casino direbbero i nostri ragazzi. ma anche l'amore ha bisogno di regole. Oggi lo scriba chiede quale è il comandamento più grande. Ha bisogno di capire, di ordinare, di dare una gerarchia ai suoi valori. E Gesù così risponde. Il primo è: Ascolta Israele. Ecco, prima cosa: mettiti in ascolto. Di chi? di Dio. Cioè senza il legame con Dio, l'amore scivolerà inevitabilmente sul baratro dell'egoismo. E' un amore fallimentare quello che non interagisce con Dio. Perchè l'amore è sempre alla ricerca della sua identità. E quella è data da un volto preciso, il volto di Gesù Cristo. Di te ha detto il mio cuore: cercate il suo volto. Il tuo volto Signore io cerco. Lì sta il segreto dell'amore. La carità è un amore ordinato a Dio, diceva sant'Agostino. Un amore che sa ascoltare la Parola di Dio sarà un amore che regge le tempeste della vita. Altrimenti scivolerà nei meandri della solitudine e della tristezza.

Recita
Paola Ragni

Musica di sottofondo
Arrangiamento musicale con chitarra di Gabriele Fabbri

Meditazione
Don Franco Mastrolonardo

Letture di Giovedì 4 Giugno 2026
IX settimana del Tempo Ordinario

Prima Lettura
Dalla seconda lettera di san Paolo apostolo a Timòteo
2Tm 2,8-15

Figlio mio,
ricòrdati di Gesù Cristo,
risorto dai morti,
discendente di Davide,
come io annuncio nel mio Vangelo,
per il quale soffro
fino a portare le catene come un malfattore.
Ma la parola di Dio non è incatenata! Perciò io sopporto ogni cosa per quelli che Dio ha scelto, perché anch'essi raggiungano la salvezza che è in Cristo Gesù, insieme alla gloria eterna. Questa parola è degna di fede:
Se moriamo con lui, con lui anche vivremo;
se perseveriamo, con lui anche regneremo;
se lo rinneghiamo, lui pure ci rinnegherà;
se siamo infedeli, lui rimane fedele,
perché non può rinnegare se stesso.
Richiama alla memoria queste cose, scongiurando davanti a Dio che si evitino le vane discussioni, le quali non giovano a nulla se non alla rovina di chi le ascolta. Sfòrzati di presentarti a Dio come una persona degna, un lavoratore che non deve vergognarsi e che dispensa rettamente la parola della verità.

Parola di Dio.


Salmo Responsoriale
Dal Sal 24 (25)
R. Fammi conoscere, Signore, le tue vie.
Fammi conoscere, Signore, le tue vie,
insegnami i tuoi sentieri.
Guidami nella tua fedeltà e istruiscimi,
perché sei tu il Dio della mia salvezza. R.

Buono e retto è il Signore,
indica ai peccatori la via giusta;
guida i poveri secondo giustizia,
insegna ai poveri la sua via. R.

Tutti i sentieri del Signore sono amore e fedeltà
per chi custodisce la sua alleanza e i suoi precetti.
Il Signore si confida con chi lo teme:
gli fa conoscere la sua alleanza. R.

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